Los tejones, a pesar de su apariencia robusta y sus habilidades para cavar, no se limitan a una dieta herbívora como muchos creen. Estos animales son omnívoros versátiles, capaces de adaptar su alimentación según la disponibilidad de recursos en su entorno. Pueden consumir desde pequeños mamíferos hasta frutas y raíces, lo que los convierte en comensales oportunistas.

De qué se alimentan exactamente

La dieta de los tejones incluye una amplia variedad de alimentos tanto de origen animal como vegetal. Insectos como escarabajos y gusanos constituyen una parte significativa de su alimentación, especialmente durante los meses más cálidos. También cazan pequeños mamíferos, como ratones y conejos, y no rehúsan la oportunidad de comer aves y sus huevos cuando los encuentran. En cuanto a las plantas, se alimentan de frutas, bayas, raíces y tubérculos, aprovechando la disponibilidad de estos recursos durante distintas épocas del año.

Además de esto, los tejones consumen carroña cuando está disponible, lo que demuestra su capacidad para aprovechar fuentes de alimento que otros animales podrían pasar por alto. Esta dieta variada les permite sobrevivir en diferentes tipos de hábitats y durante las fluctuaciones estacionales de disponibilidad de recursos.

Cómo consiguen su alimento

Los tejones son cazadores nocturnos, utilizando su agudo sentido del olfato para localizar presas debajo del suelo. Sus potentes patas delanteras y fuertes garras están perfectamente adaptadas para excavar en busca de invertebrados y pequeños mamíferos. Este comportamiento de excavación no solo les permite acceder a alimento enterrado, sino que también ayuda a mantener sus madrigueras, conocidas como tejoneras, limpias y funcionales.

Durante el verano, cuando los insectos abundan, los tejones pueden dedicarse a arañar la tierra en busca de larvas o insectos adultos. En invierno, cuando las opciones son más limitadas, dependen más de su habilidad para cazar pequeños mamíferos que se refugian en el suelo.

Variaciones estacionales en su dieta

La dieta de los tejones varía considerablemente con las estaciones. En primavera y verano, cuando los recursos son más abundantes, su dieta es más rica en proteínas gracias a la disponibilidad de insectos y pequeños vertebrados. En otoño, los tejones aprovechan la abundancia de frutas y bayas para acumular energía necesaria para los meses más fríos.

En invierno, cuando la actividad de insectos disminuye y algunos pequeños mamíferos hibernan, los tejones dependen más de las reservas de grasa acumuladas y cualquier carroña que puedan encontrar. La flexibilidad en su dieta les permite sobrevivir en condiciones climáticas adversas y en hábitats variados.

Cuánto comen y con qué frecuencia

La cantidad de alimento que consume un tejón puede variar dependiendo de la disponibilidad y la época del año. Durante las estaciones de abundancia, un tejón puede consumir hasta 200 gramos de alimento al día, mientras que en invierno esta cantidad puede reducirse debido a la escasez de recursos. No obstante, los tejones no comen de manera constante todos los días; su horario de alimentación está más relacionado con la oportunidad que con una rutina establecida.

Los tejones también ajustan su consumo de energía según sus necesidades físicas y el esfuerzo requerido para obtener alimento. En tiempos de abundancia, pueden aumentar su consumo para acumular reservas de grasa, esenciales para la supervivencia en invierno.

Una rareza alimentaria de la especie

Una curiosidad alimentaria de los tejones es su habilidad para consumir abejas sin ser afectados por sus picaduras. Su piel gruesa y pelaje denso les proporciona protección contra los aguijones, permitiéndoles saquear colmenas en busca de miel y larvas, que son una valiosa fuente de energía. Este comportamiento, aunque arriesgado, demuestra su adaptabilidad y valentía frente a las defensas naturales de sus presas.

Preguntas frecuentes

¿Qué comen las crías de los tejones?

Las crías de los tejones, cuando son muy jóvenes, se alimentan exclusivamente de la leche materna. A medida que crecen, comienzan a probar pequeños insectos y frutos que les traen sus padres.

¿El tejón puede comer carroña?

Sí, los tejones son omnívoros y pueden consumir carroña. Esto les permite aprovechar recursos alimenticios que otros depredadores podrían dejar atrás.

¿Cómo caza el tejón?

El tejón utiliza sus potentes patas para excavar en busca de presas bajo tierra. Tiene un excelente sentido del olfato que le ayuda a localizar alimentos, incluso en la oscuridad de la noche.

¿Qué frutas prefieren los tejones?

Los tejones consumen una variedad de frutas disponibles en su entorno, como bayas, manzanas y peras, dependiendo de la estación y la localización.

¿El tejón es un animal nocturno?

Sí, los tejones son principalmente nocturnos. Salen de sus madrigueras durante la noche para buscar alimento, aprovechando su excelente olfato y oído.