En invierno, cuando los insectos desaparecen, la mayoría de las aves que no migran cambian su dieta hacia las semillas, los frutos secos, las bayas y la grasa, alimentos muy energéticos que las ayudan a soportar el frío y las largas noches. Este cambio de dieta es crucial para su supervivencia, ya que el acceso a fuentes de energía adecuadas puede significar la diferencia entre la vida y la muerte durante los meses más fríos.

Del insecto a la semilla

Muchas aves que en verano cazan insectos se vuelven granívoras en invierno, simplemente porque ya no hay insectos. Gorriones, jilgueros, verdecillos y pinzones se alimentan de semillas silvestres y de las que quedan en plantas secas. Otras, como los mirlos y los zorzales, aprovechan las bayas que aguantan en arbustos y setos. Además, algunas especies como el carbonero común pueden buscar larvas escondidas en la corteza de los árboles para complementar su dieta.

Por qué necesitan tanta energía

En invierno, un pájaro pequeño quema una enorme cantidad de energía solo para mantener el calor durante las largas y frías noches. Por eso busca los alimentos más energéticos disponibles: grasas, semillas oleaginosas (girasol) y frutos secos. Muchas aves pueden perder una parte importante de su peso en una sola noche fría y deben recuperarlo comiendo sin descanso durante el día. Las grasas, en particular, son cruciales porque proporcionan más del doble de energía por gramo que los carbohidratos o las proteínas.

Cómo ayudar a las aves en invierno

Un comedero bien surtido puede salvar vidas en los días de helada. Lo más recomendable:

  • Semillas de girasol, mijo y alpiste.
  • Bloques de grasa o sebo con semillas, muy energéticos.
  • Frutos secos sin sal troceados y fruta blanda (manzana).
  • Agua limpia y sin congelar, a menudo más difícil de encontrar que la comida.

Instalar un comedero en un lugar seguro y protegido del viento y la lluvia también es importante para maximizar su utilidad.

Qué NO darles

Nunca pan (les llena sin nutrirlos), ni nada salado, ni leche o lácteos. Tampoco frutos secos salados ni comida en mal estado. Y conviene mantener el comedero limpio para no propagar enfermedades entre las aves que lo visitan. Los productos lácteos pueden causar problemas digestivos serios en las aves, y los alimentos mohosos pueden ser tóxicos.

Estacionalidad en la dieta de las aves

En diferentes estaciones o fases del año, las aves ajustan su alimentación para adaptarse a la disponibilidad de recursos y a sus necesidades energéticas.

Estación o fase Qué come Por qué cambia
Invierno Semillas, frutos secos, grasa Falta de insectos; necesidad de energía alta
Primavera Insectos, gusanos Mayor disponibilidad y cría de polluelos
Verano Insectos, frutas, bayas Abundancia de insectos y frutas
Otoño Bayas, semillas Preparación para migración y menor insectos
Nido o cría Insectos, larvas Alto contenido proteico para el crecimiento

Por ejemplo, durante la primavera, los jilgueros aumentan su consumo de insectos y gusanos para alimentar a sus crías, que requieren una dieta rica en proteínas para un crecimiento saludable. En verano, los mirlos pueden cambiar a una dieta más variada que incluya frutas y bayas debido a su abundancia. Mientras que en otoño, los pinzones pueden centrarse en consumir semillas y bayas para acumular reservas antes del invierno o la migración.

La comprensión de estas variaciones estacionales en la dieta de las aves no solo nos ayuda a protegerlas, sino también a promover una biodiversidad saludable en nuestros entornos naturales.

Preguntas frecuentes

¿Qué comen las aves en invierno?

Sobre todo semillas, frutos secos, bayas y grasa, porque los insectos desaparecen. Necesitan alimentos muy energéticos para mantener el calor durante las largas noches frías.

¿Qué se puede poner en un comedero para pájaros en invierno?

Semillas de girasol, mijo y alpiste, bloques de grasa o sebo, frutos secos sin sal y fruta blanda, además de agua limpia. Nunca pan, sal ni lácteos.