Muchas urgencias veterinarias por intoxicación tienen su origen en la cocina de casa: un trozo de chocolate, una uva, un poco de cebolla o el clásico cuenco de leche. Lo que para una persona es inofensivo puede ser grave o mortal para una mascota, porque su metabolismo y su tamaño son muy distintos.

Esta guía reúne, especie por especie, los alimentos que nunca deben comer, por qué son peligrosos y qué hacer ante una ingestión. Elige tu mascota:

Perros, gatos y hurones

Conejos y roedores

Aves

Reptiles

Una regla general que evita la mayoría de sustos

Ante la duda con cualquier alimento, no se lo des y consúltalo. La comida preparada para personas (con sal, azúcar, cebolla o grasa) rara vez es buena para una mascota, y acostumbrarla a las sobras es la vía más común de intoxicación. Una dieta de base correcta, específica para su especie, es la mejor prevención.

Preguntas frecuentes

¿Qué alimentos son tóxicos para casi todas las mascotas?

El chocolate, la cafeína, el alcohol, la cebolla y el ajo, el aguacate (sobre todo en aves) y la uva o pasa (sobre todo en perros) son peligrosos para la mayoría de mascotas. Cada especie tiene además sus propios riesgos.

¿Por qué un alimento sano para mí puede ser tóxico para mi mascota?

Porque su metabolismo es distinto: muchos animales carecen de las enzimas para neutralizar sustancias que nosotros sí toleramos, y su pequeño tamaño hace que una dosis inofensiva para una persona les resulte peligrosa.

¿Qué hago si mi mascota come algo tóxico?

Contacta de inmediato con tu veterinario o un servicio de urgencias, indica qué comió, cuánto y cuándo, y guarda el envase. No le induzcas el vómito ni le des remedios caseros sin que un profesional te lo indique.